Algunos días no pasaron
Algunas personas no son.
Tu protagonismo tuvo cara de ocaso
Tuviste el privilegio de ser milagro en la Tierra
Quiero borrar de un plumazo el camino ficticio
Que nos veía yendo de la mano bajo la lluvia
Lluvia y charlas de lavanda y chocolate.
Soñé con tu nombre y tu sonrisa de otoño
La noche me trajo la visión de tu estrella
Pero no debí poner en tus manos
La esperanza de un segundo amanecer
Ni creer que en el color de tus ojos
Estaba la salida de este laberinto de piedra.
Al viento se lo llevan las palabras
Y mientras de a poco vuelvo al silencio y la inercia
De fondo se deja oír el murmullo de un río
Que ya tampoco es
Ni será, ni fue.
La única salida es seguir encerrado.
