De valijas y aviones, de montañas y playas
Aquel año aciago, inconcluso, sin prosa
Sincronizamos los fustes como un límpido velcro
Los minutos abyectos nos jugaron en contra
Por un sinuoso desfiladero de muerte y horrores
Caminamos sin vernos, ¡ay, deletérea obra!
Entre castillos y torres los relojes huían
Sobre iglesias flanqueadas cayeron góticas gotas
Y en el imperio sinfónico bailamos mil valses
Y la ópera dio cuenta de tu diáfana estrofa
Pulsiones de vida y palabrería adyacente
Despedida y promesa a subterráneas deshoras
No fuimos los mismos en estos lares baldíos
La sórdida noche transcurría en la alfombra
Fui esclavo mortal de tu silencio y del mío
Y después te perdí, y solo me queda tu sombra
